"Cada libro, cada volumen que ves aquí, tiene un alma. El alma de la persona que lo escribió y de aquellos que lo leyeron, vivieron y soñaron con él"
La Sombra del Viento – Carlos Ruiz Zafón

martes, 31 de agosto de 2010

MARTINA







Ayer como es costumbre en los domingos , fui a la librería, al entrar en ella empecé mi búsqueda, mi admiración en medio de los  libros era una actitud casi auto justificada , me paré frente al estante que decía NOVEDADES , me di el gusto de tomar el poemario “Los Perros Románticos” de Bolaño que dicho sea de paso lo había buscado desde hace tiempo atrás , pensando en su estilo poético , meditaba mientras reía en mi interior … es una poesía que se parece a un auto sin frenos que arremete locamente por alguna calle del D.F ..(suelto una carcajada que llama la atención de los presentes y cubro instintivamente mi boca con el pequeño texto)
Un hombre de edad considerable y vestido muy formalmente, me mira seriamente como reclamando mi liviana actitud.
Pues si (pensaba) ,en estas poesías se dicen las cosas como vienen , definitivamente que Rimbaud parece haber calado en el narrador de “Los detectives salvajes” , luego seguí mi camino por el pasillo tratando de no importunar a los lectores , y de pronto la vi..., ella tomaba un libro de Filosofía Oriental entre sus manos , era menuda pero de mirada inteligente, denotaba un interés casi obsesivo por los textos, estaba muy concentrada en su lectura , sentada allí con su cabello ensortijado que casi le cubría el rostro, mientras leía me fije en sus muñecas, en la derecha llevaba muchas pulseritas de tela artesanal, de aquellas que las muchachas las confeccionan por puro gusto o por que simplemente no encuentran algo mejor que hacer , me acerqué , tratando de crear una conversación, y sin saber como le dije;
-Busco algo de literatura latinoamericana, me puedes decir donde están los ejemplares?
(A mi me pareció la excusa más ridícula pero en fin ..)
Ella levantó su rostro un poco sorprendida por mi impertinencia, inmediatamente me miró y acto seguido bajó la mirada al texto que tenía entre sus finas manos, me dijo algo perturbada;
- Si estos precisamente son los que buscas, y señalo con su mano la estantería.
Cerré la página del libro que había tomado y la mire fijamente, pero solo podía verme a mí mismo en sus ojos miel… (Me transmitía una sensación algo extraña)
Me percaté de que llevaba en su muñeca izquierda un tatuaje oriental, el del Ying – Yang, entonces inquieto por el significado de ese símbolo volví a la carga y pregunté con suspicacia;
- Disculpa, que significa aquel símbolo que llevas tatuado, puedo saber.., lo que pasa es que lo he visto en mucho sitios y no sé exactamente qué significa ?
Me dijo..
- Cuál, este .. y me enseñó su tatuaje


- Si ese, le dije
- Ah sí, significa la dualidad de todo lo existente en el universo según la filosofía Zen, mira describe las dos fuerzas fundamentales aparentemente opuestas pero que se complementan, se encuentran en todas las cosas.., yo creo que es algo como la fluidez de los polos opuestos comprendes ..
-Bueno por eso lo llevo tatuado.
-Que interesante (contesté luego de unos segundos que aproveché para mirar sus encantadores ojos), me parece algo tan primigenio y la vez tan poco reconocible el hecho de que debemos estar en armonía con el universo, y tener un equilibrio con todo aquello que nos rodea, le dije por buscar una idea y continuar la conversación.
-Cuál es tu nombre?
-Martina, y tú.
-Mucho gusto Martina soy Erik
Salimos un par de veces más, conversamos mucho sobre los temas espirituales de origen oriental que le gustaban , evidentemente nos gustábamos también , me parecía una muchacha serena , pero veía en sus ojos algo de tristeza que mi sentir no lograba comprender del todo.
Luego de un tiempo fuimos a dar un paseo por el centro de la ciudad y finalmente esa tarde, para que no nos mojara más la intensa lluvia que caía en la ciudad , nos refugiamos en un hotel , al sentir su cuerpo desnudo yo deseaba mitigar su deseo y aplacar mis ansias , pude notar una protuberancia en la muñeca pero lo advertí como algo absolutamente sin importancia, sin embargo su cicatriz estaba en el mismo sitio donde se pintaba aquel tatuaje del Ying – Yang , en el furor del acto solo seguí confundiéndome con su fragilidad que se deslizaba por mis labios, una fina capa de sudor nos dejaba resbalar hasta el éxtasis , luego de esta lucha entre sus besos y mi deseo me miró y dijo con un tono algo solemne .
-Sabes.. , estoy segura de que cada ser, o cada pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia, y que a su vez existe dentro de él mismo o que está en alguna dimensión desconocida…
-Tú qué piensas Erik ?
-Yo personalmente quisiera ir allí.., a ese infinito que nos complementa…
-Si Martina, yo también quisiera ir allí, es más acabo de habitar esa dimensión mientras te amaba (sonreía mientras miraba su cuerpo desnudo)
-Voy al baño
- Claro ve, contesté.
Mirando al techo del viejo hotel pensaba en los avatares de la vida, al fin sentíamos la misma soledad y nos hacíamos compañía sin meditar mucho en si era solo una aventurilla o algo más, me volví a mirar en aquellos ojos que me contaban del destino , podía ser ella mi complemento, mi paz ..
Pasaron unos minutos y caí presa de un profundo sueño.
-Martina, puedes salir ?
-Necesito el baño
-Martina..?
Entonces empujé la puerta del baño.., estaba tirada sobre el piso, inerte, su muñeca izquierda sangraba copiosamente aún , justamente allí donde llevaba el famoso tatuaje, sus ojos solo miraban hacia el infinito…