"Cada libro, cada volumen que ves aquí, tiene un alma. El alma de la persona que lo escribió y de aquellos que lo leyeron, vivieron y soñaron con él"
La Sombra del Viento – Carlos Ruiz Zafón

miércoles, 15 de diciembre de 2010

UN DÍA X




Mientras  la mayoría del mundo occidental se prepara  a  festejar la "Noche Buena" , y digo festejar por que otra cosa sería hacer un sencillo acto de reflexión en familia , antes  que un efímero e insubstancioso pero en ocasiones contundente festejo , en los rincones luminosos de las ciudades   se esconde la ignominia de la opulencia  que desconoce nuestra sensible condición de humanos sometidos a la insoslayable condición de seres transitorios apresados por el tiempo , siempre es recurrente este evento donde la característica es el desequilibrio , niños arrodillados  en las calles, pidiendo "la navidad" que otros la festejan sin mesura, confundiéndola con un día de feria planetaria ,creo que el mensaje del Belén  se ha trastocado tristemente en un acto bochornoso donde la desesperación por el consumo, que dejará  con grandes sonrisas únicamente  a los inversionistas de las mega-cadenas comerciales ,  solo permitirá con nuestra veña el enriquecimiento de unos pocos y la desesperanza de siempre de aquellos que no tienen nada , ni siquiera voz para expresar sus carencias,  me pregunto por qué  un simple gesto de consideración hacia los que conforman una periferia social donde no llegan los hechos , ni las buenas intenciones  de la politiquería de turno , no puede  realizarse fuera del concepto comercial de la navidad que el mundo actual nos condena a ver por los medios de comunicación a toda hora , a todo minuto del  mes de diciembre , creo más en  un abrazo fraterno  , dos minutos de escuchar las peripecias del día a día de estos pequeños que se ven obligados a mendigar por las calles del mundo , en un día X , cualquier día , un día sin membrete de corazones que se acuerdan que en la navidad hay que comprender o compartir con el que no tiene , un día sin árbol de navidad posiblemente y sin regalitos, pero con el recuerdo intenso y profundo de aquel niño  nacido en la más grande precariedad en un pesebre palestino  que  nos dejó el mensaje de la bondad sin fechas recordatorias , sino la permanencia de la tolerancia , de la solidaridad, de la crítica basada en la edificación de alternativas para un mundo más justo , no de días etiquetados por nuestra inquietante pérdida de consciencia y cada vez más lejos de lo que en verdad debemos ser .