Para mí, escribir no es una cuestión de libre albedrío, es un acto de supervivencia .
Paul Auster

viernes, 23 de julio de 2010

LA FUERZA DE LAS COSAS - SIMONE DE BEAUVOIR

De mi se han forjado dos imágenes. Soy loca, medio loca, una excéntrica. (Los periódicos de Río contaban sorprendidos: “Esperábamos una excéntrica: nos ha decepcionado encontrar una mujer vestida como todo el mundo.”) Tengo las costumbres más disolutas; una comunista contaba en 1945 que en Ruán, cuando yo era joven, me había visto bailar desnuda sobre toneles; he practicado todos los vicios con asiduidad, mi vida es un carnaval, etcétera.




Zapatos planos, pelo lacio, soy jefa de niños exploradores, una dama de beneficencia, una institutriz (en el sentido peyorativo que la derecha le da a esa palabra). Paso mi existencia entre libros y ante mi mesa de trabajo, puro cerebro. “Ella no vive”, le he oído decir a una joven periodista. “Si a mí me invitaran a los lunes de Madame T., iría corriendo”. La revista Elle al proponer a sus lectoras muchos tipos de mujer, puso bajo mi foto: “Vida exclusivamente intelectual”.



Nada prohibe conciliar los dos retratos. Se puede ser una desvergonzada cerebral, una dama de beneficencia retorcidamente viciosa; lo esencial es presentarme como una anormal. Si mis censores quieren decir que no me parezco a ellos, me hacen un cumplido. El hecho es que soy un escritor, una mujer escritora no es una ama de casa que escribe sino alguien para quien toda su existencia está dirigida por la escritura. Esta vida vale lo mismo que otra. Tiene sus razones, su orden, sus fines de los que hay que no comprender nada para considerarla extravagante. La mía ha sido realmente ascética, puramente cerebral? Dios me libre!, no tengo la impresión de que mis contemporáneos se diviertan mucho más que yo en esta tierra ni que su experiencia sea más vasta. En todo caso al volverme hacia mi pasado, no envidio a nadie.

miércoles, 21 de julio de 2010

RESCATE


La batalla inclemente de lo cotidiano, me limita justamente allí donde la voluntad se pierde ..
, más tu compañía me rescata de esta locura en que se ahoga la paz, y me hago en ti un madero náufrago que aún desafía el silencio ensordecedor de la soledad,  que va navegando en tempestades, aún resiste al tiempo, a la distancia, a la inclemencia de lo momentáneo, allí donde tus ojos llenan el espacio que dejan mis tardes grises, para convertirlos en mares azules, me lleno de ti para sembrar en los campos y caminar en ciudades heroicas, para ver en ti ,todos los rostros de los niños de almas blancas que susurran ternura en las callejuelas perdidas del tiempo .

domingo, 4 de julio de 2010

EDITORIAL INTERMITENTE



Ayer intenté un acercamiento no menos que casual con  Nancy Scheper-Hughes y  sus artículos sobre el tráfico de órganos ,  me direccionó en forma inmediata a Francis Fukuyama y su libro "El fin del hombre" y las consecuencias de la revolución biotecnológica , otro gran libro  que trató de esta locura que hoy vivimos  es "Un mundo feliz" de Aldous Huxley , y es que supongo nos cuesta adaptarnos a tener un poder desmesurado entre las manos , me temo que estamos dando permanentes  demostraciones de no saber que hacer con el ,  más que para satisfacer una codicia sin límite alguno , el concepto de PODER es el que debe cambiar en nuestra más profunda consciencia colectiva  , y no solo el concepto sino la actitud  hacia esa deidad  a la  que los grupos de poder  se postran  y por la cual matan sin reparo , por la cual venden vidas , las compran , las mercantilizan sin escrúpulos y en la cual se hallan ocultos los más oscuros dogmas que nos encarcelan  a una enajenación de lo humano, finalmente al  repasar a Carlos Fuentes , en su "En esto creo" descubro este dato :

El mundo gasta anualmente 800.000 millones de  dólares en armamento,  pero no puede reunir 6000 millones de dólares para colocar frente a una pizarra a todos los niños del  mundo al año.