"Cada libro, cada volumen que ves aquí, tiene un alma. El alma de la persona que lo escribió y de aquellos que lo leyeron, vivieron y soñaron con él"
La Sombra del Viento – Carlos Ruiz Zafón

martes, 17 de abril de 2012

LA CIVILIZACIÓN DEL ESPECTÁCULO - VARGAS LLOSA






A Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936) le asaltaba desde hacía algún tiempo la incómoda sensación de que le estaban tomando el pelo. Lo empezó a sentir al visitar ciertas exposiciones y bienales, asistir a algunos espectáculos, ver determinadas películas y programas de televisión e incluso le ocurría cuando se arrellanaba en el sillón para leer ciertos libros y periódicos. En esos momentos, como él mismo cuenta, le sobrevenía la sensación, poco definida al principio, de que se estaban burlando de él, de que estaba “indefenso ante una sutil conspiración” para hacerle sentir un inculto o un estúpido, para hacerle creer que un fraude era arte; un embuste, cultura.


De esa sensación surgió una convicción y de esta un ensayo, La civilización del espectáculo (Alfaguara). En sus páginas el premio Nobel de Literatura disecciona la conversión de la cultura en un caos donde “como no hay manera de saber qué cosa es cultura, todo lo es y ya nada lo es”. Esa disolución de jerarquías y referentes es consecuencia, para Vargas Llosa, del triunfo de la frivolidad, del reinado universal del entretenimiento. Pero los efectos de este clima de banalización extrema no se limitan a la cultura.

Para el escritor, y quizá sea este su juicio más severo, el empuje de la civilización del espectáculo ha anestesiado a los intelectuales, desarmado al periodismo y, sobre todo, devaluado la política, un espacio donde gana terreno el cinismo y se extiende la tolerancia hacia la corrupción, algo que el autor de Conversación en La Catedral ilustra con una anécdota de su tierra natal:

“En las últimas elecciones peruanas, el escritor Jorge Eduardo Benavides se asombró de que un taxista de Lima le dijera que iba a votar por Keiko Fujimori, la hija del dictador que cumple una pena de 25 años prisión por robos y asesinatos.

“¿A usted no le importa que el presidente Fujimori fuera un ladrón?”, le preguntó al taxista.

“No” —repuso este— “porque Fujimori solo robó lo justo”.
Lo justo. La indiferencia moral. La civilización del espectáculo.
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/04/13/actualidad/1334353232_001546.html

lunes, 16 de abril de 2012

SENTIR INTENSO








Desería estar más cerca de esa posibilidad maravillosa de compartir los destellos que se logran solo y únicamente  con la palabra, que para mi no es más que el producto más sublime  de la mente y el alma en términos de sensibilidad y de comprensión  , y no solo sería estar cerca , desearía estar siempre , siempre me refiero no en los momentos libres , no como un hobby , no un pasatiempo , siempre , confundido en la palabra y viviendo por y para ella , como cuando Sabato dejó París para vivir alejado en una casita de campo  modesta y dedicarse por entero a la Literatura , como Sartre cuando dijo no al mismísimo  Premio Nobel , como Kafka en Praga  cuando llegaba a su habitación a seguir escribiendo, por que es eso en lo único en lo que verdaderamente creía , por que era la única manera de entender y comunicarse con  el mundo ,como tantos otros.. , supongo que se podría pensar en organizar el tiempo , pero no.. , al menos creo que hoy me aleja el día a día , y por eso hoy  estoy intentando respirar el aire que me libera de todo aquello que no se plasma sino es  con el sentir intenso,aspiro siempre interactuar con un milagro  simbólico que me une y me confronta a una realidad que pretendo compartir con los demás .


"Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir" Oscar Wilde

Fotografía , Nelson Algren http://www.sevenstories.com/author/index.cfm?fa=ShowAuthor&Person_ID=35