Para mí, escribir no es una cuestión de libre albedrío, es un acto de supervivencia .
Paul Auster

domingo, 10 de mayo de 2015

REINAS MALDITAS





El Palacio de Versalles dueño de tantas historias y de tanta opulencia, fue el testigo fiel de los tristes días de María Antonieta de Francia, al recorrer por  sus pasillos pude palpar la fragilidad humana envuelta en una inútil grandeza, me preguntaba de que sirve tanta grandiosidad para una vida que se diluye y termina en el polvo, pues el 16 de octubre de 1793 luego de cortar su esplendida cabellera María Antonieta es llevada al patíbulo en una mugrienta carreta de heno tirada por un caballo, con las manos atadas a la espalda como cualquier delincuente parisino del siglo XVII.




Sin embargo esta desdichada reina sube al cadalso con una serenidad y una valentía propias de una heroína que acepta su fatal destino, en este episodio es donde  Cristina Morató relata con maestría el final de la Corte Francesa. 


En este punto de la historia  nace el Estado Moderno tal cual  lo conocemos, la Revolución Francesa es la madre de la burguesía liberal que dio génesis al capitalismo oprobioso que no conoce límites para su sed de poder, la libertad, la igualdad, y la fraternidad aún esperan formar parte de nuestro presente, aún esperamos aceptarnos con nuestras diferencias y vivir para la vida, en un mundo más humano y más justo.

jueves, 7 de mayo de 2015

COFFEE BREAK






Mientras el mesero toma su orden, él va detallando con su mirada esa tersura propia de una piel fresca de veinte años que deja sentir su aroma a jazmín del trópico, detiene su recorrido visual en sus zapatos de tacón que permiten ver sus pies cuidados al extremo, mientras su mente vuela divisando a la mujer en su conjunto, de pronto es interrumpido súbitamente de esta breve ensoñación por el mesero del café.

       - Sr. Su cerveza
       -Gracias, muy amable.
        -Para servirle.
        -Disculpe , quiero preguntar algo
        -Dígame caballero.
        -Hasta que hora está abierto el Café
        -Hasta las nueve de la noche Sr.
        -Ok , gracias

Piensa si debería acercarse o no, tal vez ofrecerle una bebida…
Ella cierra su libro y saborea el último sorbo de café, se quita sus lentes y le da la última calada a su cigarro, presiona la colilla contra el cenicero de cristal y guarda el libro de Nietzsche en su cartera de cuero color ocre intenso, llama al mesero paga su cuenta y se marcha sin el menor titubeo.


La oportunidad se ha escapado esta vez.., solo quedó en su mente aquella chica que define las cualidades de mujer que siempre se han ajustado a sus deseos y aspiraciones, una joven universitaria que lee en un café, aquella que proyecte en sus gestos a ese ser pasional y pensante pero de una gran fuerza de carácter y tierna en el amor...